Cómo hacer cristales de sulfato de cobre de diferentes tamaños

Escrito por Gareth Downes-Powell ; última actualización: February 01, 2018
Los cristales de sulfato de cobre de gran tamaño pueden hacerse usando una semilla de cristalización.

Los cristales de sulfato de cobre son fáciles de hacer, y son una gran introducción a la química para niños de primaria. No se necesitan equipos especializados, y el sulfato de cobre se puede comprar en línea o en tiendas para el hogar o el jardín. El experimento es seguro siempre y cuando se controle a los niños, y puede hacerse en casa o en un laboratorio de química. El resultado son cristales de sulfato de cobre azul brillante de diversos tamaños y formas, pudiendo hacerse cristales de gran tamaño teniendo suficiente tiempo.

Haz una solución sobre saturada de sulfato de cobre. Calienta agua destilada en una cubeta de precipitación a fuego lento hasta que llegue a los 122 grados Fahrenheit (50 ºC). Añade una pequeña cantidad de sulfato de cobre y mezcla hasta que se disuelva completamente. Continúa agregando y mezclando hasta que el sulfato de cobre deje de disolverse y comience a sedimentarse en el fondo de la cubeta. Calentar el agua permite que se disuelva una mayor cantidad de sulfato de cobre.

Crea una "semilla de cristalización" vertiendo algo de la solución de sulfato de cobre en un plato de evaporación y dejándolo por un día, en algún sitio donde no haya interrupciones. A medida que el agua de la solución se evapore, se irán formando pequeños cristales de sulfato de cobre. Vierte la solución remanente de la cubeta en un contenedor sellado y etiquetado para que nadie la ingiera por accidente.

Selecciona uno de los cristales de sulfato de cobre más grandes del plato de evaporación, y átalo con cuidado a una línea de pesca de nailon. Llena una jarra de vidrio con la solución sobre saturada de sulfato de cobre que hiciste previamente.

Ata el extremo libre de la línea de pesca de nailon alrededor del punto medio de un lápiz. Coloca el lápiz en la parte superior de la jarra de vidrio de tal manera que el cristal quede suspendido en la solución de sulfato de cobre. Asegúrate de que el cristal no toque las paredes o la parte inferior de la jarra.

No muevas la jarra y déjala descubierta para que el agua de la solución puede evaporarse. Verifica el cristal a diario; deberías verlo crecer. Si se comienza a formar algún cristal en las paredes o en la parte inferior de la jarra, vierte la solución en una jarra limpia y mueve el cristal para que quede suspendido en la solución otra vez. Cuando el cristal haya alcanzado un buen tamaño, puedes removerlo de la solución y mostrarlo.

Consejos

Con el paso del tiempo, el cristal se deshidratará y perderá brillo. Si se seca completamente, se convertirá en un polvo blanco. Puedes evitar esto almacenándolo en una jarra hermética con un algo de polvo de sulfato de cobre en la parte inferior. Esto estabiliza la humedad y ayuda a que el cristal no se deshidrate.

Advertencias

Cuando los niños trabajen con sulfato de cobre, deben ser supervisados en todo momento. El sulfato de cobre es tóxico y puede irritar la piel y las membranas mucosas. Si el sulfato de cobre entra en contacto con la piel, lava la zona con abundante agua. Etiqueta con claridad todos los contenedores de sulfato de cobre para nadie lo beba o lo manipule por accidente.

Sobre el autor

Gareth Downes-Powell has been writing since 2000. He has contributed to a number of U.K. magazines, including "Web Designer," and has co-written four IT-related books published by Apress and Wrox. He has also worked as a technical editor on a number of titles for U.K. and U.S. publishers. Downes-Powell attended Thanet Technical College, achieving A-Levels in computer science, math and physics.

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