Potencial impacto para la vida salvaje de un muro entre México y EEUU

Escrito por Joaquin Lanuza ; última actualización: July 03, 2018

Un elemento central de la campaña del presidente Donald Trump fue la promesa de un "enorme y hermoso muro" que detenga la inmigración ilegal en la frontera entre Estados Unidos y México. A un mes de asumir en el cargo, firmó la orden de iniciar la construcción de ese muro.

Con antecedentes que fracasaron, no queda claro si el "gran muro" de Trump será efectivo en detener el flujo humano a través de la frontera. Sin embargo, hay una cosa que es indudable: la vida salvaje que ha vivido a lo largo y a lo ancho de estos territorios fronterizos desde hace mucho más tiempo que nosotros verá como se afecta su hábitat, alimentación y posibilidad de apareamiento.

Disposiciones existentes

De acuerdo a la Ley Nacional de Política Ambiental (National Environmental Policy Act o NEPA, por sus siglas en inglés), las agencias federales deben evaluar el potencial impacto sobre el medioambiente que pueden tener sus actos y proyectos antes de llevarlos a la práctica. Pese a esto, la Ley de Identificación Verdadera (REAL ID Act) de 2005 otorgó al Departamento de Seguridad Nacional autoridad unilateral para ignorar NEPA y cualquier otra ley o tratado que considere impide la construcción de barreras fronterizas, caminos o carreteras.

En 2008, Michael Chertoff -por entonces secretario del Departamento de Seguridad Nacional- utilizó este poder para continuar alambrados fronterizos eludiendo lo dispuesto por casi tres docenas de leyes federales y locales, incluyendo aquellas que legislaban sobre especies en peligro, agua y aire limpio, aves migratorias y el propio NEPA. Como resultado, de acuerdo a Sergio Avila, científico conservacionista del Museo del Desierto de Sonora de Arizona, "los científicos no tienen registros ni referencias ambientales anteriores a la construcción del muro: no hay ni inventarios ni formularios que permitan conocer qué especies estaban allí como tampoco se cuenta con información sobre el tamaño de las poblaciones asentadas, de modo que tampoco se podrá conocer el impacto del muro sobre la cantidad de animales". Además, dijo que la Ley de Identificación Verdadera limitó la investigación científica que podría mitigar y minimizar el impacto de estas obras sobre las especies, sus hábitats y las cuencas hídricas.

Es de esperar que Trump recurra a Ley de Identificación Verdadera para acelerar la construcción de su ansiado muro. Para adelantársele, la Revista Outside le solicitó a la Agencia Estadounidense de Peces y Vida Salvaje que evalúe si especies en peligro de extinción pueden ser afectadas por este proyecto. En un informe preliminar, la agencia determinó que en 1.000 pies (300 m) hacia adentro de los EEUU y a lo largo de toda la frontera, se verían afectadas 98 especies en peligro -desde jaguares hasta tortugas marinas laúd, 108 aves migratorias, así como cuatro refugios salvajes y criaderos de peces.

Especies sin fronteras

Además de una extensa frontera, EEUU y México comparten agua, flora y fauna y los científicos sostienen hace tiempo que obstruir artificialmente el corredor natural entre los países podría resultar catastrófico -restringir el movimiento animal y destruir hábitats en el mejor de los casos o extinciones locales o globales en el peor de los casos.

En 2010, Aaron Flesch, investigador de la Universidad de Arizona, siguió búhos glaucidium brasilianum y ovejas del desierto para determinar el impacto que una barrera construida por el hombre tendría en sus movimientos. Junto con sus coautores, concluyeron que afectaría negativamente a ambas especies.

"Para las ovejas es simple: un cuadrúpedo no puede trepar una reja" dijo. "Y cuatro metros es un muy buen salto. Las ovejas, ciervos, leones de montaña y osos no podrán cruzar una reja sólida."

Los búhos, por su parte, no pueden volar lo suficientemente alto y acostumbran evitar regiones abiertas, como las que se despejan a ambos lados de las rejas.

Otro estudio realizado por el biólogo Jesse Lasky analizó el impacto de las barreras existentes y futuras sobre las especies, a lo largo de toda la frontera terrestre. Este estudio de 2011 determinó que la infraestructura ya existente aumentaba el riesgo sobre cuatro especies listadas como en riesgo y otras 23 de pequeño tamaño, entre ellas sapos, ranas y el gato moro. Cualquier barrera adicional que se agregue aumentaría la cantidad en riesgo.

Para sobrevivir en estos ambientes fragmentados, estas y otras especies de poblaciones pequeñas dependen del movimiento a través de hábitats para cruzarse con otras poblaciones. Si bien no reconocen fronteras políticas, sí reconocen barreras físicas.

"Es más que rejas y muros" dice Avila. "Vehículos, miles de carreteras, luces de alta potencia y generadores, patrullas, helicópteros que sobrevuelan, bases de operaciones, maquinaria pesada, trabajadores de la construcción y más no solo bloquean los corredores por los cuales se mueven los animales, sino que también destruyen hábitats y desvían cursos de agua disminuyendo la cantidad disponible".

Tierra fronteriza de preocupación mundial

Un borrador de un reporte realizado por el Departamento de Seguridad Nacional para la Casa Blanca definió que la prioridad más alta para la construcción del muro es un área de 34 millas (54 km) en el Valle del Río Grande, al sur de Texas. Lejos de ser una región desértica deshabitada, la zona es considerada "Tierra fronteriza de preocupación mundial" por su altísima diversidad de flora y fauna, que incluye algunos ejemplares que se encuentran en pocos lugares de EEUU, incluyendo especies en riesgo. La Agencia Estadounidense de Peces y Vida Salvaje administra tres refugios salvajes dentro del Valle que conforman el Complejo de Refugios del Sur de Texas. La barrera ya existente afectó entre el 60 y 75% de la tierra del complejo.

Además de la catástrofe ecológica, muchos comerciantes locales temen además pérdidas económicas. El Valle del Río Grande es atravesado por las vías migratorias de dos tipos de aves. Cada año, apasionados de la vida salvaje de todo el planeta visitan la región para observar 500 especies de pájaros y 300 de mariposas contribuyendo con US$463 millones a la economía del país que sostienen 6.000 puestos de trabajo.

Barreras contra el muro

En abril de 2017, Raúl Grijalva, directivo de la Comisión Estadounidense de Recursos Naturales del Congreso, y el Centro por la Diversidad Biológica realizaron una denuncia judicial contra la administración de Trump por no analizar el impacto ambiental del muro proyectado, según lo requerido por NEPA. Los abogados dan escasas posibilidades de que la presentación prospere por el poder otorgado por La ley de Identificación Real. Sin embargo, hay personas,como la abogada Jenny Neeley, que argumentan que dicho poder es inconstitucional y debería ser anulado por el Congreso "antes de que se produzca mayor daño".

Este artículo fue realizado con la ayuda de sciencing.com

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