La obligación legal y moral de los maestros

Escrito por Christine Kukka ; última actualización: February 01, 2018
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La infancia y la juventud son las etapas decisivas en la formación de un ser humano. Padres y maestros son los pilares del proceso educativo en esas edades y por ello su labor resulta determinante para el bienestar de la sociedad. Los profesores son la respuesta de la civilización a la necesidad de insertar a los individuos en la ciencia y la cultura, en un sentido amplio, ya que esta labor excede la función de los padres.

Los derechos fundamentales

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Independientemente del tipo de escuela, todos los maestros tienen la obligación tanto de enseñar y promover los derechos humanos fundamentales, como de practicarlos en su labor diaria. La Declaración Universal de los Derechos del Niño y de los Derechos Humanos obligan a su preservación en todos los ámbitos, con especial énfasis en la escuela que es el espacio natural para aprenderlos, tanto en la teoría como en la práctica. Esto es válido para todos los Estados democráticos.

Protección legal de los menores

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Es obligación legal de los maestros proteger a los niños y jóvenes contra toda forma de maltrato, abuso o explotación y reportar a las autoridades competentes los casos en que se prodigue un trato indigno o lesivo para la integridad personal de los alumnos. No basta con que el maestro se ocupe de lo que ocurre dentro de la escuela, sino que debe estar atento a eventuales abusos contra los menores en sus hogares o comunidades extraescolares.

Promoción de la cultura democrática

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Legal y moralmente, el maestro está en la obligación de construir y promover una comunidad educativa respetuosa de los derechos mutuos. Particularmente, debe estar atento a evitar cualquier tipo de discriminación en razón del sexo, la raza, la religión o la ideología de los menores. Así mismo, debe emprender las acciones necesarias para evitar las situaciones de acoso o “bullying”, dentro o fuera de la escuela, lo cual incluye las persecuciones o abusos en el contexto del ciberespacio.

La coherencia

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La docencia es una de las profesiones en donde es exigible la coherencia entre el ámbito laboral y el privado. La dignidad del cargo de maestro hace que su figura tenga de manera intrínseca un halo de autoridad. En ese sentido, su comportamiento es tomado como punto de referencia para la conducta por parte de sus alumnos. Por lo tanto, el profesor debe mantener una coherencia entre lo que enseña y lo que practica en su propia vida.

La autonomía

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El maestro debe ejercer su autoridad para generar unos parámetros de educación que hagan posible el desarrollo pleno de los niños y jóvenes, en un marco de respeto. Pero también debe tener muy claros los límites impuestos a su propio poder, el cual no debe ser aplicado en forma autocrática, sino, por el contrario, en función de desarrollar la autonomía de los menores y su capacidad de decidir con responsabilidad. Si no hay libertad no hay educación, sino adoctrinamiento.