Cómo enseñar a leer rápido

Escrito por Lauren Wise ; última actualización: February 01, 2018
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Leer rápido es una habilidad beneficiosa tanto para los niños como para los adultos. Te permite leer libros, artículos, libros de texto o información a gran velocidad, lo que te ayuda a terminar más rápido y de manera más eficiente. Enseñar a leer rápido puede ser un reto y consumir tiempo. La clave es hacerlo paso a paso y hacer que tu estudiante lea cierta cantidad de información para ver si ha habido mejoría.

Comienza tomándole el tiempo a tu estudiante mientras lee. Escoge un bloque de texto, como una página o un par de párrafos, para que tu estudiante lo lea mientras le tomas el tiempo. Mientras les enseñes a leer rápido, toma el tiempo que tarda en leer un mismo bloque de información cada semana. En Internet también hay exámenes de velocidad que puedes hacer para medir qué tan rápido lee una persona.

Pon a tu estudiante a leer diferentes bloques de texto y a marcar los puntos más importantes de cada línea. Al leer hay mucho material de relleno que hace que las personas lean más lento. Busca patrones de palabras en negritas o palabras repetidas que hagan énfasis en conceptos importantes. Esto ayuda significativamente a aumentar la velocidad del tiempo de lectura. Tu alumno marca estas ideas primero para entender lo que necesita buscar mientras lee rápido.

Vuelve al texto marcado y pide a tu estudiante que lea sólo la idea marcada. Debe hacer esto varias veces para practicar la lectura de sólo ideas y palabras clave.

Enséñale a no volver a leer el texto. Muchas personas vuelven a leer inconscientemente oraciones o ciertas palabras para asegurarse de entender el significado. En la lectura rápida, lo que se busca es concentrarse en las ideas principales. Un buen ejercicio para el estudiante es colocar una tarjeta debajo de cada línea que lee y bajarla para leer la siguiente. Con el tiempo, moverá la tarjeta más rápido mientras aprende a leer con más rapidez.

Ayuda a tu estudiante a utilizar su mano para mantenerse concentrado mientras lee rápido. Seguir la mano con la vista hace que el proceso de lectura sea fluido. Mantén tus manos en movimiento hacia abajo mientras tu estudiante lee y dile que las siga mientras lee. Después de un tiempo deberá usar su propia mano.

Tómale el tiempo a tu estudiante frecuentemente. Tomarle el tiempo y ver que los ejercicios de lectura rápida rinden frutos es una gran motivación para tu estudiante y para ti.

Inicia con libros que tengan letras grandes, y con un libro o artículo que el estudiante haya leído antes para que sea más fácil para su mente y sus ojos.

Advertencias

El propósito de la lectura rápida no es leer toda la información lo más rápido posible, es adquirir el conocimiento de forma más rápida enfocándose en las ideas y contenido principal. Ten cuidado para que tu estudiante no malinterprete esta idea y lea el material rápido sin leer nada en realidad; esto puede pasar más a menudo de lo que puedes pensar.