Los tres ciclos del ecosistema

Escrito por Paul King ; última actualización: February 01, 2018
Thomas Northcut/Photodisc/Getty Images

Los tres ciclos principales de un ecosistema son el ciclo del agua, del carbono y del nitrógeno. Estos tres ciclos, que trabajan en equilibrio, son responsables de llevar los materiales de desecho y de restaurar los ecosistemas con los nutrientes necesarios para mantener la vida. Si alguno de estos tres ciclos saliera de su balance, los efectos sobre el ecosistema podrían ser catastróficos.

Ciclo del agua

rain image by Aqua Pixie from Fotolia.com

El ciclo del agua comienza con la precipitación. El agua de lagos, ríos y océanos se evapora en la atmósfera. Estos vapores de agua se reúnen, bajo las condiciones adecuadas, para formar las nubes. Con el tiempo, estos vapores se condensan y se convierten en lluvia u otra forma de precipitación, que cae a la superficie de la tierra. A continuación, algo de la precipitación fluye en la tierra y se convierte en parte de la capa freática del ecosistema. El resto fluye hacia los arroyos y ríos y, finalmente, vuelve a los lagos y océanos de donde había salido. A lo largo de este viaje, las formas de vida en el ecosistema utilizan el agua para sostener la vida.

Ciclo del carbono: la respiración

Organic food miles concept with carbon trail around world image by Sophia Winters from Fotolia.com

El ciclo del carbono se puede dividir en dos subciclos más pequeños: la respiración y la fotosíntesis. Estos subciclos son dependientes uno del otro. En el ciclo de la respiración, la fauna o la vida animal que habita la biosfera, consume hidratos de carbono (en la forma de vida de las plantas) y oxígeno y emana dióxido de carbono, agua y energía. Los animales utilizan la energía producida para impulsar su biología.

Ciclo del Carbono: la fotosíntesis

hoja image by antonik68 from Fotolia.com

La flora, la vida vegetal del ecosistema, realiza la fotosíntesis. Las plantas absorben la energía del sol, el dióxido de carbono y el agua y producen carbohidratos y oxígeno. Estos hidratos de carbono y el oxígeno son rápidamente utilizados por la fauna presente en el ecosistema. Además de ser consumido por la vida animal, algunos de estos hidratos de carbono vuelven a la tierra cuando la flora muere. Allí, se descomponen y el carbono regresa al ecosistema en forma de dióxido de carbono. Si no es consumido por los animales, el carbono de las plantas en descomposición con el tiempo se convertirá en combustibles fósiles.

Ciclo del nitrógeno

nicotine image by AGphotographer from Fotolia.com

La mayor parte del nitrógeno que se encuentra en los ecosistemas existe como gas nitrógeno. Casi el 78% de la atmósfera terrestre está compuesta de nitrógeno. En la atmósfera es muy estable y no se combina fácilmente con otros elementos. El relámpago tiene la energía suficiente para convertir el nitrógeno en nitratos, una forma de nitrógeno utilizable por la vida de las plantas. La segunda forma en que el nitrógeno se convierte en nitratos es mediante las bacterias fijadoras de nitrógeno. Estas bacterias utilizan enzimas especiales para convertir el nitrógeno en nitratos. Las plantas usan estos nitratos para formar aminoácidos. Los animales comen las plantas para que los aminoácidos les ayuden a desarrollar el tejido muscular. Cuando las plantas y los animales mueren, las bacterias desnitrificantes convierten los nitratos de nuevo en la forma gaseosa de nitrógeno, que es liberado a la atmósfera.

Este artículo fue escrito, editado y revisado exhaustivamente por el equipo de Geniolandia con la finalidad de asegurar que los lectores reciban la mejor y más detallada información posible. Para enviarnos tus inquietudes, ideas o simplemente saber más acerca de Geniolandia, escríbenos aquí.

Créditos fotográficos

  • Thomas Northcut/Photodisc/Getty Images
Cite this Article A tool to create a citation to reference this article Cite this Article