¿Por qué suceden los huracanes?

Escrito por Sarah Tuttle ; última actualización: February 01, 2018
Las velocidades de los vientos huracanados son más altas en el

Un huracán es un ciclón tropical que se forma sobre los océanos Atlántico y Pacífico. Los huracanes encajan en una de cinco categorías, dependiendo de la velocidad del viento de la tormenta. La categoría de huracán más baja, Categoría 1, tiene velocidades de viento de 74 a 95 mph (119-153 km/h). La más alta, Categoría 5, tiene velocidades de vientos de más de 155 mph (249,4 km/h). Los huracanes se forman sobre aguas tropicales, donde el ritmo de evaporación es alto y el aire húmedo y cálido se eleva desde la superficie del océano.

Vapor de agua

El vapor de agua es el primer ingrediente en un huracán. Cuando el vapor de agua destinado a convertirse en parte de un huracán se evapora de la superficie del océano, el vapor se condensa en nubes y lluvia. La condensación es cuando la materia se mueve de un estado gaseoso a uno líquido. Esta transformación usa energía. La energía usada para hacer esta transformación se libera en forma de calor.

Viento

Bajo circunstancias normales, el viento sopla en direcciones diferentes a diversas alturas en la atmósfera. Este viento multidireccional se llama "cortante de viento". Bajo circunstancias normales, los cortantes dispersan el calor liberado por la condensación en múltiples direcciones. Cuando no existe cortante, el calor puede acumularse en una localización. Cuando el aire se calienta, se eleva.

Presión baja

Cuando el aire caliente se eleva, deja atrás una sección de aire con una presión más baja que la zona circundante. Debido a que no existen límites entre secciones de aire sobre el océano abierto, el aire circundante entra en el vórtice dejado por el aire caliente que sale. A medida que el aire nuevo se mueve dentro de la zona de presión baja, empieza a formarse una espiral.

Ciclos

El aire en espiral que se mueve en el vórtice de presión se convierte en parte del ciclo que forma un huracán. El vapor de agua continúa condensándose en nubes y en lluvia. El calor liberado por la condensación continúa acumulándose y subiendo el aire. Más aire es succionado en el vórtice de presión y se forman espirales en una velocidad incrementada. El punto de presión baja, donde se hunde el aire, se convierte en el ojo del huracán, alrededor del que gira la tormenta.

Sobre el autor

Sarah Tuttle is a freelance writer and editor. She earned a Bachelor of Arts in English and a Bachelor of Science in environmental studies from the University of New England. Tuttle is a graduate student at Simmons College, working toward an M.F.A. in writing for children.

Créditos fotográficos

  • NA/Photos.com/Getty Images
bibliography-icon icon for annotation tool Cite this Article