Cómo reparar la corrosión del aluminio en la superficie de una motocicleta

Escrito por Chris Stevenson ; última actualización: February 01, 2018
Evita el uso de ácidos cáusticos, piedras abrasivas y cepillos de alambre sobre las superficies de aluminio.

Las motocicletas normalmente vienen con partes hechas de aluminio o aleación de aluminio. Estas piezas incluyen llantas, tubos de aspiración, cuerpos del carburador, cajas de motor, embrague y transmisión, paneles del eje de balancín y otras partes "ornamentales" o expuestas y cubiertas. La aleación de aluminio tiene características de ligereza y fuerza, pero se puede corroer, perdiendo su brillo y atractivo estético. El aluminio está sujeto a la oxidación por contaminación química y las sales de carretera, que pueden formar una costra blanca. La costra blanca en realidad se deteriora y separa el aluminio. El dueño de una motocicleta puede solucionar sus problemas de corrosión del aluminio mediante el uso de algunos productos y herramientas especiales y luego de algunas reparaciones básicas y de pasos de renovación del acabado.

Estabiliza la moto sobre su pata, en una superficie de cemento que tenga un buen drenaje. Usa agua de alta presión para mojar la motocicleta, cubriendo todas las superficies de aluminio. Usa un detergente suave, un balde y un cepillo para limpiar las superficies de aluminio, eliminando toda la suciedad de la carretera como barro, aceite y tierra. Enjuaga las piezas con agua limpia. Si has quitado las piezas de aluminio, límpialas, enjuágalas y sécalas individualmente con una toalla limpia.

Busca piezas de aluminio que tengan revestimientos transparentes de pintura. Si la corrosión está en la pintura, debes quitar la película transparente antes de continuar. Usa cinta adhesiva para enmascarar las áreas en las proximidades del aluminio que deseas alejar del solvente de pintura, ya que degrada la pintura, el caucho y los plásticos.

Ponte una máscara de partículas y guantes. Usa una brocha para aplicar una gruesa capa de solvente de pintura y luego deja que repose según las instrucciones, por lo general de cinco a 15 minutos. Enjuaga con agua a alta presión y seca con toallas de tela.

Llena un balde con agua limpia y agrega detergente. Usa un papel de lija húmedo de grano 400 sobre los puntos más corroídos en las partes de aluminio, sumergiendo el papel de lija en el cubo y aplicando con movimientos circulares sobre el metal. Pasa el papel de lija hasta que se hayan suavizado las más profundas fosas. Moja frecuentemente y cambia el papel de lija para que no se arruine. Usa un bloque de lijado de caucho sobre las superficies planas para evitar las líneas onduladas en la superficie.

Envuelve una tira húmeda de papel de lija de grano 400 alrededor de la punta afilada de un lápiz, lo que te permitirá lijar dentro de los agujeros ahuecados de los tornillos o tuercas. Ten cuidado de no rayar las cabezas del tornillo o la tuerca que tengan revestimientos de cromo. Cambia el papel de lija a uno de grano 600 y lija sobre las piezas de aluminio de nuevo. Usa mucha agua con el papel de lija.

Cambia a un papel de lija húmedo de grano 1000 y lija todas las áreas previamente lijadas. Este debe ser lo suficientemente fino como para permitir una textura muy suave. Mueve el papel de lija en diferentes direcciones, con cuidado para eliminar los arañazos más grandes que quedan. Verifica para asegurarte de que hayas eliminado todas las manchas blancas incrustadas en todas las partes de la superficie de aluminio. Enjuaga bien con agua a alta presión para eliminar todos los residuos de lijado y silicatos. Seca con una toalla de microfibra limpia.

Aplica un pulido fino de aluminio a la superficie con la parte de una toalla gruesa de microfibra. Usa movimientos circulares, frotando sobre la superficie hasta conseguir un acabado de espejo. Pule de pequeñas secciones a la vez antes de continuar. Cambia con frecuencia las toallas de microfibra. Pule hasta que no haya residuos de pulido de color gris o negro. Tómate tu tiempo, permitiéndote pausas adecuadas. El pulido final recupera la calidad de la superficie original y el brillo.

Consejos

Lija cualquier grieta visible que se encuentre en el aluminio. Si la pequeña "telaraña" desaparece en la superficie, sigue adelante. Si, sin embargo, las grietas continúan más profundamente en la estructura del aluminio, tienes que sustituir dicha parte. Tales grietas son evidentes alrededor de las ubicaciones de los pernos y tuercas, en donde se ha aplicado una fuerza de torsión.

Puedes usar una lijadora orbital y una rueda de pulido para pulir pequeñas superficies planas, pero ten cuidado de no "quemar" el metal o aplicar demasiada presión a la lijadora. Pule a mano las depresiones y grietas de uñas, utilizando lápices o la presión del dedo.

Advertencias

Realiza la limpieza del aluminio, lijado y pulido en un área bien ventilada. Los vapores de la pintura y el contacto pueden causar náuseas, daños en la piel y problemas de inhalación.

Sobre el autor

Chris Stevenson has been writing since 1988. His automotive vocation has spanned more than 35 years and he authored the auto repair manual "Auto Repair Shams and Scams" in 1990. Stevenson holds a P.D.S Toyota certificate, ASE brake certification, Clean Air Act certification and a California smog license.

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