Recocido de acero

Escrito por Brian Adler ; última actualización: February 01, 2018
Photodisc/Photodisc/Getty Images

El recocido es un proceso de tratamiento térmico que se utiliza para cambiar las propiedades del metal o el vidrio. Al recocer el acero, éste se vuelve más fuerte y más duro. También le brinda mayor ductilidad. El proceso elimina muchos de los problemas causados por el forjado o rolado de acero. El recocido facilita la creación de objetos durables en acero en frío.

Instrucciones

Calienta a una temperatura adecuada para recocer el acero. La temperatura dependerá del contenido de carbono del acero. A mayor contenido de carbono, se requiere menor temperatura. Por lo general, el recocido se realiza a temperaturas que van desde los 760 a los 910 °C.

Ten en cuenta que al calentar el acero, su estructura interna varía Antes del recocido, el acero es a menudo perlita. La perlita es acero que consta de capas alternadas de ferrita y cementita. La ferrita compone el 88% del acero. El recocido hace que el exceso de ferrita se disuelva dentro del acero. La perlita se transforma en cristales de austenita.

Deja que el acero se enfríe lentamente. El enfriado hace que la austenita se transforme nuevamente en perlita. Sin embargo, el acero será diferente. Las moléculas grandes de ferrita se extienden uniformemente entre la perlita. Cuanto más rápido se enfríe el acero, más pequeños serán los cristales de ferrita. Un enfriado rápido dejará pequeños cristales de ferrita en los bordes y muy poca perlita fina en el centro del acero.

La ductilidad del acero se reduce si se calienta en exceso o si no se calienta lo suficiente. Se forman cristales grandes de austenita y el carbono se elimina del acero y lo hace parecer hierro. La temperatura adecuada es esencial para lograr los efectos beneficiosos del recocido.

Advertencias

El recocido debe realizarse lejos de materiales inflamables. Usa ropa y gafas protectoras al trabajar con metales calientes.