Cómo conseguir que alguien te preste atención y te escuche

Escrito por Contributor ; última actualización: February 01, 2018
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A veces la gente no te escucha simplemente porque son malos oyentes. Otras veces, tú eres el culpable, aburriendo a la gente debido a la forma en que abordas. Luego, hay momentos en los que puede que te estés comunicando admirablemente, pero la persona no está dispuesta a cambiar y se niega a escuchar. Si empleas las estrategias adecuadas, efectivamente razonarás con la tenacidad y quizás, al menos, logres un compromiso.

Debes imponer respeto. Para conseguir el respeto de alguien, tienes que ganártelo. Puedes hacer ésto siendo respetuoso con las opiniones expresadas y mostrando empatía. Exhibir una actitud exigente o intolerante a la opinión de otro no es manera de ganar respeto.

Mantén los temas cortos y al punto. Al seguir y seguir sobre algo, la gente se desconecta incluso cuando no eres aburrido en absoluto. En su lugar, sé breve y permite el intercambio significativo. Cuando estás atento al cambio, la persona se vuelve más receptiva a escuchar.

Mantén una actitud y un tono positivo. Como un vendedor que vende un producto, tu estás vendiendo un punto de vista. La energía y los métodos positivos suelen hacer que tus palabras sean más irresistibles, sobre todo cuando le hablas a los niños.

Evita ser exigente. Eso logrará el efecto contrario. Reprender a alguien con sus puntos de vista cerrará inmediatamente la disposición a escuchar. Sé respetuoso por encima de todo.

Nunca grites o suenes molesto. Sé positivo y ten una voz suave y no te repitas a ti mismo. Deja que tus acciones hablen más que las palabras reales. El lenguaje corporal y el tono puede conseguir a alguien a que escuche o hacer lo que quieras mejor que las palabras.

Deja que la persona se de cuenta por sí misma. Si estás tratando de convencer a alguien para que haga algo en sus propios intereses, pero no lo estás consiguiendo, permitirle que descubra la verdad por sí mismo a veces es tu única opción. Si no puedes transmitirle lo que está mal sin predicar, entonces es posible que tengas que permitir que las circunstancias sean su maestro.

No seas mandón. Esto nunca atraerá a los oyentes interesados ​​porque se sentirán irrespetados. Tú no puedes vivir la vida de nadie por lo que debes trabajar en la comunicación de tus puntos en formas más atractivas y agradables.